22 diciembre 2011

El sueño americano de Bunbury

'Yo no deseo hacer de profesor, sólo hago los discos que me gustaría oír'
'Un grupo de rock deconstruyendo diferentes palos de la música panamericana'
La versión latina de Bunbury.


Entrevista con el músico que acaba de lanzar el disco Licenciado Cantinas, en el que ofrece su particular versión de temas de diversos países y estilos latinoamericanos.

El inquieto rockero adapta la música tradicional de Latinoamérica en su nuevo disco.

Después de haber dedicado toda una década a imaginar un álbum de versiones del cancionero tradicional latinoamericano, Bunbury quiere dejar claro que Licenciado Cantinas no es un disco menor, aunque si parece seguro que se trata de una transición hacia una etapa muy diferente, que estará marcada por los considerables cambios que ha experimentado en los últimos años. Reside en Los Ángeles desde 2009, en febrero fue padre de una niña - llamada Asia - y, de un modo gradual, su revisión del oficio del músico influye cada vez más en sus canciones.

Licenciado Cantinas es su séptimo disco en solitario. Una obra singular. Tras nueve conciertos en EE.UU junto a Zoé, lo presentará en España durante enero y febrero.

P.- Las canciones de Licenciado Cantinas representan una gran diversidad de estilos, culturas y procedencias. ¿Era importante reunir ese carácter panamericano?

R.- Sí, no quería que el disco se concentrara exclusivamente en países que me cautivan por su riqueza como México, Cuba o Argentina, ni en géneros bien conocidos como el tango, la ranchera o el son. Así que su aparición debía ser medida y equiparada a la pasión que siento por géneros menos habituales y países cuya aportación, a veces, es obviada por la visión generalista.

P.- ¿Son canciones y músicas que escucha la gente joven o son de los mayores?

R.- En Latinoamérica hay radios genéricas que siguen programando las canciones antiguas; hay una en Perú que pone 24 horas diarias de Chabuca Granda. También es muy destacable que en cada rincón del continente hay músicos callejeros que interpretan el cancionero por restaurantes, plazas, cantinas y fiestas.

P.- ¿Este disco es también un esfuerzo por revelar la pertinencia de estas músicas en la actualidad?

R.- La dictadura de la actualidad nos obliga a comprar un libro con tapa dura el primer mes de su edición, el último disco del último grupo del último sello del último rincón del mundo… Eso puede ser algo interesante cuando sigues la literatura o la música o a algún autor con interés exagerado o profesional. Sin embargo, la mayoría de los aficionados finalmente tienen una relación más natural con la música, la literatura o el cine, y hay discos, libros y películas que aguantan el paso del tiempo y son válidos en cualquier momento de tu vida. Ese cancionero latino es universal, clásico, atemporal, imperecedero, y moderno y de actualidad.

P.- ¿Se siente embajador de la música latinoamericana de cara a su público español, que se ha formado mayoritariamente en el rock anglosajón y en el español?

R.- Se que existe un boquete cultural en muchos de nosotros; muy razonable, por otro lado. Yo no deseo hacer de profesor ni de embajador, sólo hago los discos que me gustaría oír; pero me parecería increíble que alguien descubriera algo de la música latinoamericana a través de un disco mío. Me sentiría más que honrado.

P.- Licenciado Cantinas es un álbum al estilo clásico, con un orden deliberado de canciones y una intrahistoria. ¿Es una forma de hacer las cosas a su gusto o de ofrecer algo totalmente distinto al modelo de consumo de música MP3? Incluso parece que suena mejor en un equipo de música que en los auriculares, como hoy es común…

R.- Tienes toda la razón. Es un disco para escuchar en un equipo de música de los que nadie tiene ya en casa. Necesita del espacio entre las orejas y la fuente de sonido… Para este álbum quisimos rizar el rizo y, una vez tuve la historia hilvanada en mi cabeza, realicé la secuencia de canciones y, con este orden, nos dispusimos a grabar tal y como aparecerían las canciones en el disco. No pretendo enfrentarme a los tiempos modernos en los que muchos escuchan canciones sueltas de un disco pero, tal y como yo lo he concebido, creo que se disfruta y se entiende mucho mejor al completo.

P.- La Instrumentación prima los sonidos orgánicos (contrabajo, piano, acordeón, mucha percusión…), pero todo está tocado como una banda de rock & roll.

R.- Más o menos, ése era el esquema de la instrumentación; un grupo de rock reconstruyendo diferentes palos de la música panamericana. La gran incorporación ha sido Quino Béjar, maestro que proviene de la Orquesta Platería y de los discos del Gato Pérez.

P.- Y el sonido es muy físico, parece que uno pudiera tocar las cosas que suenan, como si la canción resonara en una habitación, algo igualmente poco habitual hoy en día.

R.- Es una reivindicación de la sala de grabación como instrumento y del aire, del espacio que se pierde en una grabación digital. Tuve largas charlas con los coproductores sobre detalles técnicos aparentemente insignificantes, como la situación de cada instrumento en el panorama o el tipo de sala donde debíamos ubicar cada canción; queríamos que pudieras imaginar a la banda interpretando la canción en una sala grande o pequeña, cuadrada o profunda.

P.- En la gira, ¿recuperará las canciones anteriores con este tratamiento?

R.- En cada gira reviso el cancionero y rehago los arreglos de las canciones, adaptándolas a la producción y sonido del último disco. El gran dilema de alguien que lleva 25 años y que tiene un pasado reconocido es hacer que el material más actual se haga un hueco entre los clásicos. Al final, no sé quienes son mas conservadores, si los músicos o el público. Mi idea en esta gira es obviar mis primeros diez años de carrera y concentrarme en los últimos y, particularmente en mis últimos tres discos.

P.- Acaba de salir un CD en directo de Héroes del Silencio, Live in Germany, ¿Le parece bien que se haya publicado?

R.- No. De hecho, transmití a EMI mi desacuerdo con su edición, pero al parecer, mi opinión no la consideraron importante.

P.- Sus excompañeros han empezado a trabajar en nuevas canciones y parece que actuarán en 2012, siempre bajo el nombre de Héroes. ¿Se ha sentido incómodo?

R.- Me alegro por ellos. Que después de los 15 años que han pasado desde la separación del grupo hayan retomado la pasión y el gusto por la música y los escenarios, es una buena noticia. Les deseo la mejor de las suertes.

P.- ¿Cómo ha cambiado la paternidad su forma de ver la creatividad artística y el uso de la música como forma de expresión?

R.- Tengo una sensación increíble de fortaleza y de renovación. Ver las cosas desde primas diferentes es el motor de la vida. Pienso que las canciones que estoy preparando para mi próximo álbum poseen una simiente distinta que me llevará a otro lugar no visitado antes. El álbum está prácticamente escrito y terminado, pero necesitaba que la banda hiciera antes Licenciado Cantinas; era imprescindible que trabajáramos con esta tradición antes de meternos en una aventura más compleja.

P.- ¿Cómo es su vida en Los Ángeles?

R.- Los Ángeles es un monstruo difícil de aprehender. Yo lo comparo con navegar por Internet: es fácil perderte. Es necesario que, antes de empezar, sepas que buscas y que te interesa, porque no puedes deambular o pasear sin rumbo como en Madrid o Barcelona. Teniendo esa pasión previa antes de salir de casa, Los Ángeles te la ofrece, por obscura o freak que te parezca.

P.- ¿Cómo percibe España desde la distancia?

R.- Estoy al tanto de lo que ocurre en nuestro país y creo que tenemos que hacer un esfuerzo creativo para mejorar las cosas. Estamos asistiendo a un momento importante de cambio en todo el mundo. Todo depende del grado de cambio que queramos para el futuro, así será de profundo el esfuerzo individual de cada uno de nosotros. Creo que ya no toca esperar que los gobiernos hagan algo por nosotros. Hace tiempo que nos dieron la espalda. Y creo que es importante concentrarnos en que cada uno aporte lo que sepa.

P. ¿Sigue la actualidad música en España, tiene aún ese interés?

R.- Sí, claro. Considero que España es una fuente importante de talento y que en estos momentos estamos viviendo una explosión de creatividad. Me gusta Guadalupe Plata, Pony Bravo. Very Pomelo, Los Cuantos, Alfa, los Nu Niles, Pablo Galiano… Y muchos de los más conocidos: Diego Vesallo, Julio de la Rosa, Havalina, Vetusta Morla, Amaral, Quique Gonzáles, Nacho Vegas, Extremoduro… Hay mucho y bueno por ahí.

P.- Ha sido un animal del directo al estilo clásico. ¿Ha cambiado algo en esa actitud? ¿Se siente menos artista y más músico?

R.- Me siento más músico. No porque antes no lo fuera sino porque, ciertamente, hago más hincapié en que lo que hago proviene de la evolución, armonización, melodía, rima y ritmo, y que la expresión física y el sudor son consecuencias, no la causa.

Texto | Pablo Gil


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